Sword Art Online Proyect
El administrador de este foro efectúa actualmente un mantenimiento para una reapertura.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

La mayor cantidad de usuarios en línea fue 48 el Mar Abr 16, 2013 7:28 am.
Últimos temas
» Dafú, volví :3
Lun Jul 22, 2013 6:36 pm por Ayano Keiko

» Kon'nichiwa! Minna! ^///^
Jue Jul 04, 2013 6:55 pm por Konoe Asumi

» Ausencia de Sathiel
Vie Jun 14, 2013 10:17 pm por Katya

» Forest Day's {Elite}
Vie Jun 14, 2013 5:41 pm por Ayano Keiko

» Saint Seiya Cosmos Rebellion Rol [Afiliación Élite]
Vie Jun 14, 2013 5:39 pm por Ayano Keiko

» Twilight Generation (NORMAL)
Vie Jun 14, 2013 5:36 pm por Ayano Keiko

» El comienzo de Maya
Jue Jun 13, 2013 10:02 pm por Maya Natsume

» •Acción, reacción• [Priv.Konoe Asumi]
Jue Jun 13, 2013 9:38 am por Midori Usagi

» Attack on Titan {Normal}
Miér Jun 12, 2013 6:35 pm por Ayano Keiko

Code Geass: Endless Dark Fairy Tail Reckless Universityt Pandora Hearts Rol Bleach Resurrection Amaranth CREAR Loving Pets! Crear foro Montesquieu Academy Ao no Exorcist Rol kuroshitsuji Rol South Park Clan INTERNADO NEBLOOD Dangerous Love Zelda rol Fierce magic rol Photobucket Instituto Kazekuro The Raven Hearts Ai No Kusabi Rol One Piece Valhala Rol Minimal Animal Ouran Host Club  Teen Titans New Generation  Konihiri Project Musical Camp Crear foro No More Panties! HetaliaEmpire Photobucket Criminal Project Shinobi Legend Crear foro Reformatorio Schwarz Naruto Advance OPPUGNO THE LIGHTS Dreamed Pokemon Hall  School Crazy El Reino de los Corazones Kiri no Machi Nakama Fighters  Memento Crear foro Photobucket Delírium Tremens  photo 40x40v2_zps5a3b4a7b.jpg KHAcademy Saint Seiya Cosmos Rebellion
Sword Art Online Proyect ES UNA OBRA DE Game Master QUE ESTÁ BAJO LA LICENCIA DE CREATIVE COMMONS RECONOCIMIENTO-NOCOMERCIAL-SINOBRADERIVADA 3.0 ESPAÑA. . CUALQUIER COPIA TOTAL O PARCIAL SERÁ AUTOMÁTICAMENTE DENUNCIADA A FOROACTIVO, PRIMERO BANEANDO Y LUEGO ELIMINANDO POR COMPLETO AL USER QUE LO REALIZÓ. ¡NO AL PLAGIO, SI A LA ORIGINALIDAD! Todo cuanto no se halle en la serie original nos pertenece, sin embargo agradecemos a zerochan, google, deviantart y otras paginas el cedernos sus recursos. Todos los derechos & poder a http://saoproyect.foroactivo.com/

Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Ir abajo

Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Kirei el Vie Ene 04, 2013 8:59 pm

Casi había llevado su barra de PV a la zona amarilla tras haberse perdido en el Bosque de Torubana. Los monstruos de allí no eran muy fuerte, pero venían en manadas y bastaba que uno se escabullera a tus espaldas para perder unos cinco o diez puntos de vida. Kirei procuró curarse elevándola a 350/404, no sentía que fuese necesario desperdiciar dinero de más en medicinas. Por lo que sabía, en SAO el sistema monetario se basaba en monedas de oro que conseguías o por droppeo de monstruos, o como premio por completar determinadas misiones. Con ellas podías comprar desde una poción de vida hasta una armadura mejor. Era, sin dudas, algo mucho más valioso ahora que tener unos cientos de más podía asegurarte otro día de vida en Aincrad. Esa idea impulsó al joven a madrugar una vez más ese día, para buscar a los NPC que proveían información acerca de a dónde se debía ir y que se tenía que hacer para ganar una recompensa. Al dar tantas vueltas, encontró una tienda en la que podía comprar una capa con capucha incluida, de color grisáceo. No proveía nada en especial, pero estaba limpia y en buen estado, por lo que la compró. Le costó mucho encontrarlo, pero finalmente se topó un alquimista que le permitía desplegar un menú con un objetivo.
Debía adentrarse en el bosque de Torubana para buscar miel de unas abejas (gigantes, según creía) y obtendría unas cuantas monedas de lograrlo. Soltó un suspiro. - Tendré que volver a ese lugar... - Ya se había asqueado de los monstruos que allí se encontraban, el sitio que primero lo había fascinado tanto como para arrastrarlo a su interior ahora le parecía repugnantemente molesto. Mientras pensaba esto, recordó que en toda sus estadía (que se había prolongado por horas) no había avistado a ninguna abeja. Lo más cercano a una habían sido los mosquitos gigantes que tuvieron la mala suerte de elegirlo a él como su cena. Quien sabe si estas cosas no eran capaces de lidiar un daño mayor al de las demás criaturas, ya que formaban parte de una misión. Podría significarle bajar a la zona amarilla de vida o inclusive la muerte. Pensar todo eso le provocó un leve sentimiento de fastidio.
Al mirar a un costado, pudo notar a una chica que parecía más una niña que una adolescente. Era de estatura baja, aún más baja que su hermana, pero aún así manejaba con gran habilidad la pantalla frente a ella. Claramente sabía lo que hacía. Tal vez fuese el tipo de persona que no había entrado a SAO por curiosidad (cómo él) sino porque en verdad sabía lo que hacía y lo que le esperaba. Poseía dos coletas de un color castaño oscuro, ¿en serio era tan popular ese estilo de peinado? Más allá de ella se encontraba un joven de cabellos largos de color blanquecino, leyendo en completo silencio la información brindada por el NPC, casi parecía una estatua más que un jugador. Al observar su semblante por un par de segundos, Kirei dedujo que se encontraba entre los veintitantos años, ya que no poseía el atisbo de tristeza que podía vislumbrar en los jugadores adolescentes que extrañaban a sus familias y amigos. Parecía una persona seria en general, aunque se preguntaba porque llevaba unas líneas en las mejillas que lo hacían parecer un gato.
Antes de que se diese cuenta le había realizado un examen completo a ambos, y eso sólo significaba que el siguiente paso que daría sería comprobar si estaba en lo cierto. Es decir. - Si van a realizarla, será mucho más fácil si lo hacemos juntos. - Mencionó con voz clara aunque no demasiado amigable, más bien como la que usaría un comprador para regatear un precio en un mercado. La invitación para formar party apareció frente a ambos, el joven y la chica. Sólo entonces se volteó hacia ellos, sonriendo con los labios aunque no con los ojos. - Después de todo tendremos que tomar el mismo camino. - mencionó volteándose hacia ellos al mismo tiempo que se quitaba la capucha.


Keep quiet no longer
We'll sing through the day, of the lives that we've lost, and the lives we've reclaimed.
'BY JOSSIEASLEY ©️'

avatar
Kirei
Beast Tamer
Beast Tamer

Apodo in Game : Kirei
Nivel : 11
Mensajes : 113
Fecha de inscripción : 01/12/2012
Edad : 22

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Sieghart el Sáb Ene 05, 2013 2:43 pm

Un nuevo día en el mundo de SAO significaba una jornada más de trabajo y esfuerzo; o al menos así lo era para aquel albino de estrafalaria vestimenta y semblante gélido como el hielo. Portaba un kimono blanco, largo y masculino con varios detalles en rojo, además de una armadura con púas en su pecho y una espada inicial en el lado izquierdo de su cintura; en la parte inferior de su cuerpo llevaba unos pantalones holgados y unas botas, lo cual, en general, le daba la apariencia de un samurai de antaño, más no era otra cosa que un jugador del montón en aquel mundo virtual. Se encontraba deambulando por la ciudad Torubana, una vez más, en busca de alguna quest que poder realizar para aumentar su nivel un poco y elevar la suma de dinero que ostentaba; pero, al ser una de las ciudades iniciales, le sería muy difícil dar con una misión que le recompensase con creces el esfuerzo que debía poner en ella. Por suerte, tenía un objetivo a seguir, ya que había escuchado de una quest no tan difícil y que daba una recompensa cuantiosa respecto a las demás misiones que había realizado con anterioridad; por lo que sus pasos, seguros y lentos, le llevaron directo al npc que iniciaba la “aventura”. Al llegar al mismo, conversó un poco con él para así sacarle la información, y una vez agregó la quest a su seguidor de misiones comenzó a leer los detalles de aquella misión, sin saltearse siquiera una palabra, ni una letra, del relativamente largo texto que se había presentado frente a él; después de todo, prefería no olvidarse de nada ni dejar pasar de largo algún dato que pudiese serle de ayuda, fuese un consejo escrito por el administrador del juego o una advertencia de los peligros que acarreaba realizar tal misión. Por suerte, no encontró nada que pudiese poner su vida en peligro, por lo que dejó de leer la misión y suspiró suavemente, preparándose así para salir una vez más a las planicies... Un lugar donde cualquier error, cualquier situación inoportuna o la compañía errónea, podría costarle la vida.

Sin embargo, una voz a sus espaldas le hizo girar sobre sí mismo levemente, lo suficiente como para observarle de lado, y dándole la espalda a la chiquilla que aquel hombre también había divisado... Era increíble que aún no se hubiese percatado de ella, después de todo, aquella pequeña le había traído un gran dolor de cabeza hacía un par de días atrás, y no quería volver a encontrarse con la misma. El destino gustaba de poner al muchacho en situaciones difíciles, pero ya se las cobraría todas algún día. Aquel joven recién llegado parecía interesado en formar una party con el albino, y alguien más al parecer; pero eso era irrelevante para el espadachín, quien arqueó levemente una ceja y observó con curiosidad al de cabellera marrón, como si estuviese midiendo su “valor” con la mirada. Al cabo de unos instantes, una ventana virtual se abrió frente al de cabellera blanquecina, la cual dictaba la invitación de party por parte del recién llegado; y, teniendo en cuenta que entre dos, o más, la misión sería mucho más fácil, los dedos del espadachín surcaron el aire hasta dar en el botón de “ok”, presionándolo mientras decía con calma y frialdad. - Lo ideal sería ponernos en marcha cuanto antes-desuno. - Expresó mientras se daba la vuelta una vez más, en dirección a la salida de la ciudad, dado a que no quería perder el tiempo en conversaciones innecesarias ni en nada por el estilo; después de todo, solo entraba en las party para acabar las misiones con mayor facilidad, y una vez completadas, se largaba sin siquiera despedirse de aquellos que habían luchado a su lado. Así era, y así sería por siempre, no se involucraría con nada ni nadie, sin importar que clase de situaciones tuviese que enfrentar. Entonces, sus orbes divagaron un poco hasta el lado superior de su pantalla, donde marcaba los miembros de la party y sus nombres... Y lo que vio allí le congeló en el acto, dejándolo completamente en shock y provocando que su semblante cambiase de serio a una mezcla de sorpresa e incredulidad. Allí decía Anise Tatlin (si es que lo acepta, si no ignoren esta parte xD). Reunió el valor suficiente como para girar su rostro levemente, primero hacia un lado, y luego hacia el otro, para así culminar bajando un poco la mirada y encontrando así a su peor pesadillas. La chiquilla, estaba allí. ¿¡Por qué!¿ Gritó en su mente, mientras trastabillaba un poco hacia atrás, cual ebrio saliendo de una taberna a empujones. Tanto había sido el shock, que no encontraba palabra alguna que decir, y sus labios simplemente se mantuvieron inmóviles mientras una mezcla de molestia y desagrado se plasmaba en su semblante. Aquel día... Sería MUY largo.
avatar
Sieghart
Player
Player

Apodo in Game : Ninguno de momento.
Nivel : 3
Mensajes : 38
Fecha de inscripción : 18/12/2012
Edad : 26

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

http://sieghartxx.deviantart.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Anise Tatlin el Sáb Ene 05, 2013 7:07 pm

A veces, todo aquello parecía más un sueño que una realidad... de hecho, cada vez que se acostaba en cualquier habitación de una posada, meditaba sobre como sería despertarse tranquilamente en su dormitorio, desperezarse y pensar en el extraño delirio que había sufrido durante las horas nocturnas... No obstante, en lo más profundo de su corazón, toda esperanza de regresar a su antigua vida comenzaba a esfumarse... Aunque lograra sobrevivir respirando a los cien pisos... cuando regresara de vuelta al internado... ¿Cómo podría superar todo aquello? Demasiado tiempo perdido... los años que SAO le arrebatarían serían irreemplazables. Sentada en la posada de Ciudad Torubana, la pequeña Anise meditaba sobre todo aquello. No es que le deprimiera demasiado toda aquella situación... no obstante, entender que nada volviera a ser como antes le causaba un extraño sentimiento de modorra... entre la nostalgia y la alegría. No más sobornos... no más chantajes... debería estar saltando de felicidad, mas no dejaba de cuestionarse, ¿qué harían ahora sus progenitores sin su ayuda? Se frotó los ojos con cansancio, no había podido conciliar el sueño aquella jornada... su usual alegría parecía estar escondida, sumiéndole en el mismo estado en el cual muchos jugadores se habían sentido al principio, desamparada. Sin embargo... recordó una información sobre una misión en concreto que había escuchado... una que trataba de matar abejas y obtener su miel. Una sonrisa de oreja a oreja se dibujó en sus labios, hoy sentía la necesidad de arriesgar su vida... porque, si lo hacía, volvería a sentir la adrenalina corriendo por sus venas, abandonaría el temor y definitivamente, sería capaz de seguir hacia delante... claro, si su barra de vida no disminuía en el intento. Quien algo quería, algo le costaba. Se puso en pie, sacudiendo su portentosa capa, aquella jornada la dedicaría a aquello. Pagó con dos monedas de oro los servicios prestados en aquel establecimiento, y se dirijo al lugar donde debía de hallarse el NPC con la tarea...—Prepárate mundo... ¡Porque aquí está Anise para sacudirte el trasero!

No se molestó en leer la información, sencillamente aceptó la misión con una expresión animada, aunque sus ojos no brillaban de la manera de siempre, un destello oscuro podía entreverse en ellos, aunque sus movimientos delataban seguridad en si misma. Conocía de memoria de que trataba aquella quest, no por nada, se había convertido en una Coder a propósito. Suspiró, sería la primera vez que se ponía realmente en peligro... Estaba tan ensimismada, que aquella sonrisa se había gravado en sus labios a fuego, casi se había vuelto instintiva. Se sobresaltó al escuchar aquella voz... Sus palabras parecían sensatas al fin y al cabo, ir a una muerte en solitario carecía de atractivo.—¡Perfecto!—Aceptó sin dudar aquel botón que conformaba la party... el nombre de ambos muchachos no le sirvió de nada, puesto que no conocía la denominación de ninguno... Pero cuando alzó el rostro y se encontró con una cabellera blanquecina... Una risilla maligna se escapó de sus labios, sonando siniestra y sádica.—¡LOBO-KUN!—Se abalanzó contra él y le abrazó por la cintura, restregando su mejilla contra su abdomen.—Sabía que volverías a mi en algún momento.—Comentó con seguridad... por otra parte, no pudo evitar arquear una ceja y romper en carcajadas cuando reparó en su nick.—¿Sieghart? ¿No es una broma? ¡No me extraña que lo ocultaras! ¡Es ridículo! Parece que deriva de firma o algo semejante.—Se agarró su barriga, tratando de contener su indomable risa... mas le resultaba imposible, era demasiado gracioso como para poder evitarlo. Una vez aquella situación se tranquilizó, la pelicastaña alzó el brazo, exclamando.—¡Vamos equipo! ¡Somos un lobo, un ex-encapuchado y una coder! ¡Malo será que no nos divirtamos juntos!—Dio una vuelta, repleta de una falsa felicidad que ella misma trataba de creerse, la melancolía no podía apoderarse de sus actos en aquellos momentos... sin lugar a dudas, debía continuar hacia el mañana, aunque tan solo fuera una mentira.—¡Qué nos teman esas alimañas! ¡Juntos hasta que la muerte o el dinero nos separe!—Y se apresuró a situarse en el medio, en la posición más segura... no, no estaba dispuesta a cometer semejantes riesgos como ir detrás o delante. Sin embargo, a pesar de su repentino buen humor, no pudo evitar ocultar la mirada, sus orbes estaban plagados de lágrimas retenidas, unas que jamás derramaría.


avatar
Anise Tatlin
Coder
Coder

Apodo in Game : Demi
Nivel : 5
Mensajes : 42
Fecha de inscripción : 19/12/2012

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Kirei el Lun Ene 07, 2013 2:21 am

El tremendo y exagerado estallido de la pequeña que se hacia llamar coder y la calma del sujeto de los cabellos blancos y expresión fría como un iceberg de hielo creaban un contraste tan marcado como el del sol y la luna, y para volverlo aún más irónico, el albino poseía este último astro tatuado (o tal vez pintado) sobre su frente, de un oscuro color púrpura. Por un momento pensó que había sido un error invitar a la niña, con un atisbo de irritación en su rostro causado por los gritos de la chica que le provocaban querer taparse los oídos con cemento. Solamente había pensado en proponerle que se uniera a la quest porque parecía segura de sí misma, jamás lo hubiese hecho de saber que era tan... energética. ¿Qué acaso no había una clara indicación en el manual de estar prohibida su venta a niños?
Después de que terminase de reírse como si el nickname de Sieghart fuese la cosa más divertida en todo el mundo, se colocó entre ellos y Kirei no pudo evitar lanzar una media sonrisa hacia el hombre del kimono blanco, que parecía haber llegado de un viaje en el tiempo directamente del Período Edo, con aquella apariencia de un respetable samurai. - ¿...entonces, la conoces, “lobo-kun”? - le dijo sin poder contenerse. Le resultaba claro que no eran hermanos, debido a la obvia diferencia entre sus colores de cabellos y ojos. Y de todas formas el de las orbes dorada estaba atado a ella hasta el final de la misión. Casi sentía algo de lástima por él, a juzgar por sus maneras y comportamiento era del tipo de individuo al que le disgustan las acciones carentes de sentido, especialmente los escándalos. Aunque a Kirei también le resultase molesto el tono agudo de la chica, había aprendido a tener paciencia debido a que había crecido con alguien que era igual o inclusive más gritona. Jamás pensó que tal virtud le sería de utilidad para salvar su propio cuello en el futuro. Al ver los niveles de ambos, pensó había tomado una buena decisión en formar el party, aunque no fuesen nada de otro mundo podrían ser capaces de proteger sus espaldas. Y si para evitar terminar con un aguijón de abeja de diez centímetros clavado en su persona debía aguantar los arranques de energía de a esa muchacha, con el nickname de Demi, que así fuese.
De todas formas, le pareció raro que una niña de su edad estuviese tan emocionada de estar atrapada en una realidad donde debía cazar su propia comida o trabajar para ganarse dinero. ¿Quizás aún no comprendía la magnitud de lo que estaba pasando? O tal vez estuviese en la etapa de negación y pensase que los iban a liberar en cualquier momento. Tenía ganas de hacerla entrar en razón y que se tomase las cosas en serio, pero ya había desperdiciado demasiado tiempo en el mismo lugar, y tenía la sensación de que si no terminaba con ese asunto lo antes posible, Sieghart perdería la paciencia, y Demi la cabeza (literalmente) - Hey, si no bajas un poco el tono despertaras a todos las bestias de Aincrad. - le regañó sin darse cuenta de que su tono de hermano mayor se había apoderado de su voz. Por más de que lo pidiera de una forma relativamente amistosa, no quería tener que lidiar con enjambres de abejas sólo porque la niña no podía cerrar la boca. - Dijiste que eras una coder, ¿no? - le inquirió intentando que saliese de su mundo color de rosa y se concentrase. - Entonces dinos algo que nos pueda servir de ventaja para terminar con esto lo antes posible. - antes de que colmes la paciencia de cierto albino y te decapiten, pensó sin decir mientras soltaba un leve suspiro.


Keep quiet no longer
We'll sing through the day, of the lives that we've lost, and the lives we've reclaimed.
'BY JOSSIEASLEY ©️'

avatar
Kirei
Beast Tamer
Beast Tamer

Apodo in Game : Kirei
Nivel : 11
Mensajes : 113
Fecha de inscripción : 01/12/2012
Edad : 22

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Sieghart el Lun Ene 07, 2013 8:55 am

Tal y como temía, la chiquilla se percató de su presencia y se abalanzó hacia él, abrazándolo sin que éste pudiese hacer nada para evitarlo y dándole un nuevo “mote” que, bueno, le quedaba un tanto bien; aunque claro, seguía siendo molesto y algo insultante para él. Los lobos, sin lugar a duda, eran criaturas mucho más honorables que él. En un intento de sacarse de encima a la pequeña alimaña, colocó ambas manos en los hombros de la misma y comenzó a empujar, al tiempo que la joven comenzaba a burlarse de su nombre y perdía un poco de fuerza debido a la risa; momento que el muchacho aprovechó para impulsarse levemente hacia atrás usando los hombros de la joven como apoyo, separándose así de la misma y suspirando resignado. Su irritación provocó que su mano diestra se dirigiese directamente a la ventana de party, para así ubicarse delante de un botón que servía para abandonar el equipo; sin embargo, respiró hondo un par de veces y contuvo las ganas de presionar aquel interruptor virtual, ya que, aunque sabía que ese día sería muy cansino, le era más favorable retirarse una vez terminada la quest. Siempre aprovechaba las situaciones que le beneficiasen, y aunque tuviera que soportar a la chiquilla por un buen rato, era mejor que ir a realizar la misión por su cuenta; lo cual conllevaría a un peligro mayor para su persona, y una perdida de tiempo aún más grande dado a que tardaría el doble realizando aquel cometido por su cuenta. Volvió a suspirar e ignoró totalmente a la chiquilla, clavando sus orbes esta vez en el muchacho, quien parecía haberse encariñado con el mote que la joven le había puesto... O más bien estaba burlándose de él, seguramente. No importaba, ya que aquel muchacho no le irritaba en lo absoluto, contrario a la joven y enérgica pulga que se encontraba ahí con ellos.

Ante la pregunta del muchacho, el albino simplemente transformó su rostro en uno que reflejaba... Bueno, no plasmaba nada, ni una emoción; era una absoluta “pokerface”. A su vez, elevó su mano diestra y movió sus dedos, totalmente erguidos y juntos entre sí, de atrás hacia delante mientras decía con total calma. - No, no; para nada. - Su tono de voz indiferente y distante dejaba en claro que estaba intentando escapar de la realidad (?), o más bien intentaba usar la “ley de hielo” con la chiquilla, pensando que no era más que una extraña y que su existencia valía lo mismo que la de una hoja de papel siendo remontada por el viento. De ahora en adelante, por el resto de la misión, simplemente intentaría no dialogar con ella y mantener su distancia, ya que no quería involucrarse de más con la pequeña ni darle la oportunidad de que se le pegase a él como garrapata; más que nada porque, si no, luego no tendría oportunidad de huir una vez terminasen con la quest. Suspiró en su mente, mientras dejaba que su mano descendiese y sus hombros se encogiesen un poco, para luego volver a retomar aquel porte serio y firme que tanto le caracterizaba. Se percató entonces de una palabra que la joven había dicho hacía escasos segundos, “coder”, algo que, si mal no recordaba, era un termino informático... Pero, lamentablemente, su significado era algo que no podía encontrar en su mente. De seguro no era algo muy importante que digamos, debido a que tendía a recordar cosas de valor, por lo que simplemente ignoró su incertidumbre y se dispuso a escuchar al muchacho; quien ahora parecía estar regañando a la joven. Aquello era perfecto, ya que el albino no había tenido que hablar en lo absoluto, y aún así alguien había advertido a la joven de que su voz, enérgica y demasiado alta, podía molestar no solo a los miembros de la party, si no a cualquiera que no soportase los escándalos. Entonces, la palabra “coder” volvió a ser mencionada, por lo que el albino no pudo evitar volver a sentirse curioso, alzando su ceja diestra levemente y dejando que su seria mirada se clavase en sus compañeros; y, teniendo en cuenta lo dicho por el muchacho, la joven, al ser una “coder”, podría ayudarlos de alguna manera. Tenía sentido, si es que realmente era un termino informático dado a que tal vez su mente le había engañado, pero aún no sabía el significado real de aquello. Aunque claro, pensando lo que significaba “coder”, la palabra en inglés, no era muy difícil dar con una respuesta si se tenían conocimientos básicos de programación y demás ramas relacionadas con la materia; no obstante, el albino simplemente se mantuvo callado, dejando que sus gélidos y amarillentos orbes continuasen observando a sus compañeros, expectante de la respuesta que daría la joven. ¿Sería capaz de ayudarlos o solo estaba alardeando? Si era lo segundo... Sentiría un regocijo tremendo, ya que podría burlarse un poco de la chiquilla. Si, no era muy maduro de vez en cuando.
avatar
Sieghart
Player
Player

Apodo in Game : Ninguno de momento.
Nivel : 3
Mensajes : 38
Fecha de inscripción : 18/12/2012
Edad : 26

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

http://sieghartxx.deviantart.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Anise Tatlin el Lun Ene 07, 2013 2:04 pm

¿La estaban regañando? Aquella debía de ser una una broma... un pésimo chiste. Se frenó en seco, cruzándose de brazos al tiempo que taba una fuerte patada al suelo de la indignación. Sus mofletes se inflaron, y alzó el dedo del brazo derecho, señalando al pelicastaño con excesivo orgullo.—¡¿QUIÉN ERES TÚ PARA DARME ÓRDENES!?—Sus gritos debía de estarse escuchando por todo el bosque... pero aún así, si algo odiaba era que le indicaran lo que debían realizar, se había criado en la calle, maltratada e ignorada por la sociedad durante parte de su infancia, aquella personalidad era la que había desarrollado con el paso del tiempo, era irremediable.

Saltó en el sitio durante un par de minutos, en busca de llamar la atención de sus acompañantes.—¡Está claro qué no tenéis respeto alguno por vuestro superiores!—Rió de forma déspota y arrogante, como si ella fuera la que poseía en todo momento la razón. Su carácter soñador la había metido en problemas en varias sesiones consecutivas, de hecho, todas sus misiones terminaban en desastres por culpa de la pelicastaña... aunque para ella, las responsabilidades nunca recaían tan solo sobre sus hombros a pesar de comportarse como si se tratara de la líder.

Asintió con ímpetu unos instantes, afirmando una idea que había pasado por su mente.—¡Pongamos a lobo-kun de señuelo! ¡Quizás a las abejas les agrade su aspecto y se lo coman! ¡Luego vamos nosotros y las matamos! ¡Qué sencillo!—Se rió del albino con ganas, disfrutando al máximo que cualquier burla que pudiera hacer respecto a su persona.—¿Sabes, ex-encapuchado? Sí que nos conocemos, pero le supero tanto que tiene que fingir que no para no sentirse abrumado... en realidad es un minino inofensivo.

Soltó una risilla unos momentos, antes de retomar sus palabras.—Es un pobre vagabundo que sobrevive traficando y violando a las damas. Quien lo iba a decir, ¿verdad?—Se dio la vuelta, posando las manos sobre sus caderas con despreocupación, en el fondo, estaba arruinando el orgullo de su acompañante... aunque sabía que jamás daría muestras de ello. Escuchó con interés la cuestión que le hizo aquel muchacho... Volteó de nuevo hacia ello, llevándose la mano al mentó con aire pensativo.—Son muy grandes... del tamaño de una bestia lobo. Llevan unos aguijones bastante espeluznantes, pero tan solo es venenosa la abeja reina... estas como mucho de pueden quitar 25 puntos de vida. Vuelan a una velocidad normal, pero visto que aquí todos utilizamos espada, hay que ir con ojo con los ataques aéreos.~

Canturreó cada una de sus palabras, estaba disfrutando de poder hacer mano de su fuente de información, de esa manera el peliblanco no tenía nada que reclamarle... Soltó un bufido de agrado, sinceramente, en el fondo continuaba siendo una mera infante. Corrió dando unos saltitos al lado del joven que los había invitado a la party, y con una sonrisa de oreja a oreja se aferró a su mano. Tiró de él hacia el bosque.—¡Si no nos damos prisa nos quedaremos sin misión! ¡Además te advierto que ese chico anciano tiene la tendencia de salir corriendo cuando le desenmascaras!... ¡Mucho cuidado con sus ataques bipolares! y... cuando una mujer hermosa se le declara, la expulsa, así que creo que se inclina hacia el mismo sexo.~

Riendo continuó arrastrando a aquel sujeto hacia la lindera del bosque. Lo dejó allí y corrió para abrazarse a la cintura del albino, al cual también cogió por el brazo y llevó apurándose hasta el principio de la aventura.—¡Si tenéis mucho dinero lo mejor es que lo dejéis a cargo de alguien! Me refiero a que hagáis un testamento... yo me lo quedaría con mucho gusto.—Antes de darles tiempo para replicar se internó en el bosque, sin temer mucho por su vida... cualquier rastro de la tristeza anterior se había borrado de su rostro plenamente. Siempre había que seguir hacia delante, el futuro no vendría radiante hacia ti... a menos que fueras tú quien lo persiguiera con ansias, era la primera ley de la vida, Anise había aprendido aquello a los cinco años de edad.

Se enamoraba con facilidad y con interés a pesar de su corta existencia, disfrutaba gastando bromas... y por ello, se escondió tras unos matorrales al ver que había avanzado a un ritmo demasiado rápido... al ser un camino único no estaba perdida, de hecho, podía escuchar los pasos de los jóvenes que se aproximaban. Estaba dispuesta a saltar encima de ellos para asustarlos... no obstante, escuchó un zumbido tras ella, tuvo un mal presentimiento... se volvió con excesiva lentitud.—A-A-A-A...—Tragó saliva antes de vociferar.—¡ABEJA!—Retrocedió hasta salir de su escondite y chocar contra el pelicastaño, mientras señalaba a la criatura gigante que había aparecido detrás de ella. Al parecer, la abeja había asustado a la asustadora.


avatar
Anise Tatlin
Coder
Coder

Apodo in Game : Demi
Nivel : 5
Mensajes : 42
Fecha de inscripción : 19/12/2012

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Kirei el Jue Ene 10, 2013 1:09 pm

La voz de la joven le resultaba tan escandalosa que le provocaba taparse el oído que estaba en su dirección, con una expresión de disgusto en el rostro. Tal vez esta no fuese la clase de niña con la que se podía razonar hablando, era un caso perdido. El joven albino parecía conocerla, y si él había decidido ignorarla y hacer de cuenta que no tenían relación alguna; Kirei no sería quién le hiciese cambiar de opinión. Es más, tal vez eso fuese lo mejor, si ambos ignoraban el griterío tal vez aquella experiencia se volviese un tanto más llevadera. Escuchó cada una de las palabras de la pequeña, pero sin responder a ninguna, sólo siguiéndola con la mirada mientras la veía saltar en el lugar una y otra vez. - ¿Acaso eres un saltamontes? - no se resistió a comentar mientras esperaba a que terminara su coreografía de brincos, esperando que tal vez de esa forma gastase todas su energía extra antes de iniciada la misión. Pero no fue el caso, ya que continuó denigrando a Sieghart con frases sin sentido, tratándolo como si la diferencia entre sus niveles fuese abrumadora. Debería aplaudirlo por tener tanta paciencia para poder soportar tales insultos. Aunque le tomó un tiempo, finalmente aportó datos interesantes acerca de las abejas que tendrían que enfrentar en cuestión de minutos. La imagen de esas cosas revoloteando a su alrededor se pintó en la mente de Kirei mientras empezaba a arrepentirse de haberse anotado en esa quest, habiendo tantas otras menos peligrosas y que no involucraban insectos gigantes voladores. En que rayos me vine a meter... Soltó un suspiro replanteándose la idea de cerrar el party e irse, pero Demi lo tomó rápidamente llevándolo a las rastras al bosque. - ¡Hey, hey! Puedo caminar solo. - le dijo simplemente mientras el albino aparecía a su lado, tras ser empujado de la misma forma. Esperando que los dejara en paz si se movían por su cuenta, empezó a seguir el camino hasta la colmena, mientras revisaba el minimapa para vigilar a su hermana. Gracias a esa pequeña saltamontes, había recordado que esa niña no era la única a quien debía cuidarle las espaldas. Al darse cuenta que ahora también podía rastrear a los miembros de su party, ya que ahora conocía sus nombres, decidió mantenerla abierta por si sucedía una emergencia.
Podía entender porque el de las orbes doradas no se entusiasmaba en absoluto por la presencia de su infantil compañera. Por fin teniendo un momento de paz, ya que la pelicastaña se había adelantado a ellos, Kirei se dirigió al calmado muchacho a su lado, el cual parecía igualmente irritado por como habían resultado las cosas. - ¿Dónde la conociste...? Da la impresión de que la falta de azúcar la está afectando. - bromeó un tanto mientras seguía la posición de Demi con la pantalla táctil del menú. Al parecer se había detenido a esperarlos, o algo por el estilo, porque se había dejado de mover. - ¿Hmm? - pronunció mientras veía como el punto naranja que representaba a la chica se acercaba rápidamente... a él. Fue más rápido el impacto que sus ojos, ya que no entendió lo que sucedía hasta no tenerla en frente. - ¡Aguarda un segundo! ¿Qué sucede? ¿Por qué estás tan asustada? - Le preguntó mientras la alejaba un poco tomándola de los hombros, intentando descifrar el por qué de su expresión de pánico. Alcanzó a comprender lo que intentaba decir, pero le tomó un tiempo comprender el peligro en el que se hallaban. ¿Abeja...? ¿¡ABEJA!? Inmediatamente, el zumbido se volvió más fuerte y un insecto de unos treinta centímetros levantó vuelo desde entre los arbustos, lanzándose a toda velocidad hacia el trío. Kirei repasó rápidamente lo que había escuchado antes. “Llevan unos aguijones bastante espeluznantes, pero tan solo es venenosa la abeja reina... estas como mucho de pueden quitar 25 puntos de vida. Vuelan a una velocidad normal, pero visto que aquí todos utilizamos espada, hay que ir con ojo con los ataques aéreos”... En ese caso, un golpe debería bastar. Reflexionó tras terminar de escuchar la voz de Demi en su cabeza, empujando a la joven detrás de él con su brazo al mismo tiempo que empezaba a dar carrera hacia el monstruo, empuñando su espada mientras esta cargaba la Skill «Vertical». Como era de esperarse, la abeja posicionó el enorme final de su ser en la parte trasera de su cuerpo en dirección a Kirei, aceptando con ganas el enfrentamiento. No obstante, lo primero que chocó con el fue el filo de la espada, mientras el resto de la hoja se enterraba a lo largo de su cuerpo, desde la punta del aguijón que planeaba usar en su contra, hasta el final de la cabeza; cortándola en dos de un solo tajo. Ambas mitades siguieron un corto camino hacia los lados del jugador justo antes de explotar en decenas de cristales azules. El joven bajó la espada tras comprobar que no había más peligro, llenándose de alivio. Entonces se volteó hacia la chica una vez más, con el ceño fruncido. - ¡No te alejes a nosotros! Te podrían haber last... - iba a culminar la frase cuando sintió más y más zumbidos a sus espaldas, y al voltearse se encontró con dos abejas más examinándolo desde los aires. El panal debía estar a unos metros más adelante y por ese motivo salían tantas de ellas a intentar ahuyentarlos. Chasqueó su lengua mientras recargaba su espada, aunque supiese que su respuesta llegaría demasiado tarde.


Keep quiet no longer
We'll sing through the day, of the lives that we've lost, and the lives we've reclaimed.
'BY JOSSIEASLEY ©️'

avatar
Kirei
Beast Tamer
Beast Tamer

Apodo in Game : Kirei
Nivel : 11
Mensajes : 113
Fecha de inscripción : 01/12/2012
Edad : 22

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Sieghart el Jue Ene 10, 2013 1:53 pm

Como era de esperarse, aquella chiquilla se reveló ante el muchacho de nombre Kirei, diciéndole que no era quien para mandarle y demás palabras que, desde los labios de la pequeña, no parecían ser más que un berrinche algo prepotente. El albino suspiró levemente mientras llevaba su mano diestra hasta la altura de su rostro, el cual frotó suavemente, en su frente, un par de segundos antes de volver a dejar que su extremidad descendiese hasta su cintura. No había necesidad de enfadarse, ya que solo complicaría más las cosas, por lo que se mantuvo calmado y acallado durante el tren de incoherentes palabras por parte de la joven; más que nada porque eran viles mentiras y suposiciones de lo más insultantes, como que el albino era un violador y demás delirios por parte de la chiquilla. Ya lo había acusado de ser un traficante, depravado sexual y no recordaba cuantas cosas más, por lo que el shock recibido ante el repentino ataque verbal de la joven no fue suficientemente alto como para desquebrajar su impasible semblante; es más, simplemente se adelantó y comenzó a caminar mientras la muchacha se disponía a darles los datos acerca de las abejas. Aquello le hizo sonreír de manera imperceptible y fugaz, ya que lo que la joven había dicho eran cosas que cualquiera podría imaginarse; más aún si se tenía conocimientos básicos en cualquier clase de “rpg”. Las abejas, en esa clase de juegos, tendían a ser tal y como la joven lo había descrito, por lo que el albino había encontrado aquella información prácticamente inservible, pero decidió no decir nada por varias razones; entre ellas, no crear más incordio en el ambiente del que ya había, dado a que las cosas se tornarían aún más problemáticas y prefería no tener que gastar su aliento en responder comentarios fuera de lugar por parte de una niñita con aires de superioridad y arrogancia.

Sintió entonces como le jalaban desde una de sus holgadas mangas, por lo que simplemente se limitó a continuar caminando, en la misma dirección que iba, y por donde le venían llevando. Ya en ese punto, no tenía ni las ganas de resistirse. Al cabo de un rato, el muchacho que le acompañaba se acercó a él y realizó una pregunta un tanto bromista, la cual iba referida a de donde conocía el albino a la pequeña y añadiendo que parecía tener azúcar de más en la sangre. Ante esto, y por más extraño que pareciese, el de orbes amarillentos sonrió levemente y respondió sin dilación alguna. - Me topé con ella de casualidad... Una horrible casualidad. - Pronunció un poco más su sonrisa y prosiguió. - Y sí, los niños de hoy en día comen demasiada azúcar... Tanto como para alucinar acerca de muchas cosas. - Expresó con un tono de voz suave y apacible, pero sin perder la firmeza que tanto le caracterizaba, aunque al menos no había sonado distante ni gélido. Con lo de las alucinaciones se refería a la imagen que la joven había inventado de él, refiriéndonos a lo de violador traficante y demás de lirios; y, además, también a la propuesta de matrimonio que aquella muchacha le había hecho, ya que no había manera en que él aceptarse una proposición así, ni ahora, ni nunca... Posiblemente. Continuó caminando con aquel andar apacible y digno, como si de un noble o un erudito se tratase, más no era más que una costumbre suya del “viejo” mundo dado a que había crecido en un entorno un tanto riguroso; pero, al estudiar kendo, él mismo se imponía severidad en cuanto a todo, desde entrenar hasta como manejarse mientras caminaba. Pero bueno, todo aquello no venía al caso. Al cabo de un rato, la muchacha pareció verse un tanto asustada acerca de algo; un “algo” que no tardó en hacer acto de presencia. Una abeja había aparecido, lo cual en cualquier rpg daría las opciones de luchar, usar magia, huir, etc; pero, allí, no había más opción que pelear, con la vida pendiendo de un hilo, por así decirlo. Sin embargo, aquella criatura fue derrotada fugazmente por el joven de nombre Kirei, quien realizó un espadazo vertical para así partirla a la mitad; y, tras decirle unas palabras, que no pudieron ser terminadas, a la joven, un par de insectos más llegaron a escena, dejando un tanto en claro que el panal estaba cerca.

El albino, quien seguía mostrando un semblante tranquilo y serio, tomó su espada con la diestra y se acercó hacia una de las abejas dando un par de pasos al ras del suelo. Entonces, llevó su espada hacia el lado izquierdo de su cuerpo, pasando el brazo por delante de sí mismo, tensándolo un poco debido al esfuerzo que suponía estirarlo a su alrededor; y, tras esto, movió nuevamente su extremidad pero en la dirección contraria; y, como si hubiese soltado una banda elástica que había sido tensada con anterioridad, su espada trazó en el aire un corte que provocó que el acero brillase, activando una skill de manera horizontal con el cual cortó a la abeja a la mitad, sin darle tiempo a reaccionar. O al menos eso había creído, ya que si su corte hubiese sido un poco más lento, ahora tendría un aguijón incrustado en el brazo; pero, como no había pasado así, mejor no pensar en ello. Dirigió entonces su mirada a la abeja restante, mientras el zumbido en los alrededores se tornaba un tanto más fuerte y cercano. De seguro, pronto llegarían más abejas, y demostró su obvia disconformidad con ello al fruncir sus cejas hacia abajo, en señal de molestia. No obstante, decidió dar un par de pasos hacia atrás, dejando a la abeja restante y enfocándose en los alrededores en caso de que los demás insectos apareciesen de manera repentina; por lo que, preparado para cualquier cosa, podría reaccionar con mayor efectividad. ¿Qué pasaría con la abeja restante? Esperaba que la pequeña se encargase de ella... O sería bastante inútil en la party. Era un tanto cruel, pero si les era inservible sería mejor echarla; no podía permitirse el perder el tiempo ni llevar a cuestas un peso muerto, y en caso de que Kirei no estuviese de acuerdo, el que se iría del grupo sería el albino. De igual manera, recordaba bien la fuerza de la pequeña, por lo que de seguro ella sabría defenderse y se encargaría de la abeja... O eso creía. En todo caso, el albino continuó escudriñando los alrededores con aquella furtiva mirada suya, aguardando con paciencia el momento en el que pudiese saltar y cortar cualquier cosa que se moviese en las inmediaciones.


Número aleatorio (1,5) : 3

1: Aguijón de abeja.
2,3,4,5: Miel de abeja.


Última edición por Sieghart el Vie Ene 11, 2013 12:08 pm, editado 1 vez
avatar
Sieghart
Player
Player

Apodo in Game : Ninguno de momento.
Nivel : 3
Mensajes : 38
Fecha de inscripción : 18/12/2012
Edad : 26

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

http://sieghartxx.deviantart.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Anise Tatlin el Vie Ene 11, 2013 12:33 pm

Estaba siendo demasiado ingenuo aquel muchacho... a pesar de la joven apariencia de la pelicastaña, disfrutaban torturando o decapitando a aquellos bichos que aparecían en su camino. Ladeó el rostro, cruzándose de brazos mientras contemplaba como aniquilaba a la abeja que la había pillado desprevenida. Era un idiota... sobre-protector y además parecía creer que podía proteger a quien se propusiera. Caminó hacia atrás un par de pasos, observando como se producía la lluvia de cristales azules... era relajante ver como aquellas criaturas horrorosas desaparecían sin dejar rastro alguno.

Sentía como si la escoria desapareciera... una sádica sonrisa se dibujó en sus labios, mientras sus orbes brillaban de forma suspicaz, aguardando su turno ansiosa... debía demostrarle al albino de lo que era capaz. Era perfectamente posible defenderse sola en su estado, sus stats eran elevadas respecto a fuerza, y aunque no era demasiado rápida, cumplía el promedio. Jamás sus energías se veían agotadas, bueno, quizás en verano, cuando la temperatura era insoportable y cualquiera se dejaría hundir en el sillón del salón para dormitar.

Siempre se había comportado de aquella manera, desde su más tierna infancia.—¡No te pongas así ex-encapuchado! ¡Tan solo actúo de la mejor manera!—Finalmente, dio un paso hacia delante, totalmente para destruir a otra de las abejas que habían aparecido por detrás. Una pequeña risa se escapó de sus labios, aquello sería excesivamente divertido. Con un salto se iba a disponer a liquidar a su objetivo... mas el albino fue más rápido, tomando el enfrentamiento por su cuenta.—¡Oe lobo-kun! ¡Me tocaba a mi! ¡Yo las vi antes! ¡Así no subiré jamás de nivel! ¡Moo!

Hizo un gesto con la mano, mostrando una expresión de enojo... ¿Por qué demonios debía interponerse alguien cuándo se decidía a hacer algo por su cuenta? Caminó en círculos, negándose a contemplar como su presa era liquidada por una persona ajena. Cerró los párpados en actitud infantil, demasiado ridícula para poder ser verdad. Abrió los ojos de repente, comenzando a abuchear al peliblanco, sin lugar a dudas aquel amor platónico había desaparecido, en cuanto aquel sujeto le comentó que era pobre, cualquier muestra de respeto por parte de la pelicastaña se esfumó, convirtiéndolo en un bastardo como el resto... que tan bajo había sido degradado el estatus social del peliblanco.

¡Abeja destruye a ese hombre lobo! ¡Déjale claro qué solo yo debía matarte!—Unas cuantas carcajadas escaparon de sus labios, era curioso como en situaciones tan drásticas realizaba tales comentarios... demasiado mordaces y crueles para una niña de no más de catorce años. Maldijo en voz baja el éxito de aquel individuo tan indiferente... le estaba cogiendo hasta rabia. Aún así no cesaría de incordiarlo u molestarle en cuanto tuviera la menor ocasión. Por muy doloroso que le resultara al albino, sus destinos se habían entrelazado de forma absurda... irreal, puesto que la pequeña parecía salida de una especie de manga.

Solo por el hecho de ser ignorada, era suficiente motivo para perseguirle en una carrera absurda si este osaba escapar nuevamente. Aunque lo dudaba, la misión era larga, y seguro que tarde o temprano entablarían una bonita relación de amor-odio verdadera y sincera. Bajó el rostro mientras sonreía de forma maléfica, gastarles bromas a aquellos dos muchachos sería sumamente divertido. Entendió que había llegado el momento de su actuación estelar... Tomó aliento, dando un par de pasos hacia la criatura restante.—Contemplad como se mueve una dama en el escenario de la dulce muerte.~—Dijo guiñándoles un ojo a sus compañeros, como si de una bailarina se tratara. Se quedó frente a la bestia, manteniendo su mirada aterciopelada sobre la suya... Un pequeño suspiro se escapó de los labios de la pelicastaña, antes de exclamar.—¡Eres una monada! ¡Necesitas un nombre que se parezca a ti!

El animal, en lugar de seguirle el juego como la pequeña esperaba, zumbó desorientada, sin comprender que demonios le estaba indicando la jugadora... al cabo de unos segundos, pareció enojarse soberanamente, como si sus palabras hubieran sido un insulto. Se abalanzó sobre la infante, y ésta se echó hacia un lado, con una expresión de profundo enojo... el rechazo por parte de aquella abeja significaba su muerte.—Es una lástima que no nos entendamos, pequeña Estyian... pensé que habíamos llegado a congeniar.—Con una sonrisa bondadosa, desenvainó su espada, sosteniéndola con fuerza. La abeja volvió a cargar una taque contra la pelicastaña... mas la pequeña giró sobre su propio eje, haciendo que el filo de su letal arma partiera el cuerpo de su rival en dos.—Eso te enseñará a no comportarte tan agresiva.~


Número aleatorio (1,5) : 1
1: Aguijón de abeja.
2,3,4,5: Miel de abeja.


avatar
Anise Tatlin
Coder
Coder

Apodo in Game : Demi
Nivel : 5
Mensajes : 42
Fecha de inscripción : 19/12/2012

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Kirei el Mar Ene 15, 2013 7:36 pm

Alzó la vista desde su lugar pensando en intentar tomar en aguijón de al menos una de las abejas con sus manos desnudas, tal vez de esa forma evitaría el mayor daño. No obstante, la que se encontraba a su izquierda dejó de observarlo y en su lugar se lanzó inmediatamente a sus espaldas. Al voltearse, notó que el joven albino que sólo procuraba hablar lo justo y necesario ya cargaba contra el insecto, y en cuestión de un parpadeó lo destruyó de un sólo golpe. Podía escuchar a la pequeña Demi decir una incoherencia tras otra, aunque empezaba a causarle gracia como era capaz de volver un tanto más llevadera la misión con sus ocurrencias. Y fuese como fuese, había logrado llamar la atención del segundo enemigo y de esa forma le había evitado una horrible picadura que no habría podido detener a tiempo. Arqueó una ceja un tanto incrédulo por la escena que contemplaba a sus espaldas, de la joven danzando con el insecto. Casi podía ver una vena hinchada en la cabeza de quien ahora era la compañera de baile de la chica, no podía culparla, también se enfadaría si la persona que intentas de matar te pusiese un nombre que sonaba al de un gato. - ¿Estyian...? - musitó el apodo de la recién bautizada y recién asesinada, soltando un suspiro para después sofocar una risa. Tal vez se estaba preocupando demasiado, si todos los hostiles eran tan débiles como esos y solamente eran capaces de atacar ciegamente entonces el nivel de peligro bajaba drásticamente. Se relajó y soltó un poco el agarre de su espada en su mano derecha, levantándose la capucha con la otra.

Fijó la mirada en la colmena a la distancia, se encontraba a unos pocos metros del trío y estaba fuertemente protegida por poco menos de una decena de abejas; ninguna de ellos dispuestas a cederles el fruto de su trabajo. Examinó a todas una por una, pero sin encontrar a quien las comandaba. La reina debía estarse escondiendo en el interior del panal, lejos de cualquier peligro. - Me quedaré con la recompensa del que junte menos miel. - bromeó mientras se lanzaba como una bala a través del territorio hostil. Paso una abeja antes de que esta lo detectase, ignorándola por completo. Su objetivo era llegar directamente a la base de los insectos, sin importarle cuantas dejase a sus desprotegidas espaldas. Otro monstruo lo detecto, ubicándose justo frente a él, pero Kirei simplemente dio una media vuelta hacia la izquierda para evitarla. Sin embargo, su suerte se acabo pronto cuando tuvo que frenar de repente ante una barrera de tres abejas que no tenían intención de abrirle paso. Se agachó rápidamente, tomando una piedra del tamaño de su puño con su mano, lanzándola con todas fuerzas a la cabeza del primer atacante, provocando que desviará su curso y bajase la guardia por un instante; suficiente para que Kirei la decapitase de un solo tajo, directo a la unión entre la cabeza y el abdomen. Giró sobre su eje tras verificar que había muerto, quedando de frente a sus compañeras.

Si abusaba de las skill entonces el tiempo que debía esperar entre golpe y golpe se le volvería en su contra, ademas, ya venía siendo hora de que se acostumbrara a usar la espada. Empezaba a ver como empezaban a levantar vuelo más y más insectos, haciéndole dudar por un momento si podrían terminar esa misión ilesos. - Esto tomará un tiempo... - murmuró desanimado mientras apretaba los dientes, para luego lanzarse a correr por debajo de sus atacantes, intentando llegar tan lejos como le fuese posible. Escuchó como ambos insectos se estrellaban contra el suelo a sus espaldas, y la sensación de que estaba haciendo enfadar a demasiadas a la vez le era un incentivo extra para no mirar atrás, a la vez cargaba la Skill de su espada tiñiéndola de su característico azul cobalto. Las sombras de los enemigos pasaban por encima de él continuamente; no podría seguir así por mucho más tiempo. No era lo suficientemente veloz para sobrepasarlas a todas, eventualmente se cansaría antes de llegar al panal. Tendría que matarlas una por una, antes de que su barra de vida llegase a cero.

Número aleatorio (1,5) : 1

1: Aguijón de abeja.
2,3,4,5: Miel de abeja.


Keep quiet no longer
We'll sing through the day, of the lives that we've lost, and the lives we've reclaimed.
'BY JOSSIEASLEY ©️'

avatar
Kirei
Beast Tamer
Beast Tamer

Apodo in Game : Kirei
Nivel : 11
Mensajes : 113
Fecha de inscripción : 01/12/2012
Edad : 22

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Sieghart el Miér Ene 16, 2013 8:12 am

El albino dejó salir desde su garganta un ”hmmp” de indiferencia ante la situación creada por la chiquilla, respecto a la criatura que enfrentaba y el nombre que le había puesto, además de la batalla que habían librado, la cual no había durado mucho por obvias razones. Tal y como lo esperaba, la joven se había encargado de la abeja sin problema alguno, debido a la fuerza que ostentaba y demás factores en juego que no era necesario explicar; por ende, tuvo que resignarse a la idea de ver a la “molestia” siendo derrotada por un simple monstruo de nivel bajo. Aquello era una lastima, pero no había nada que pudiese hacer al respecto. Mientras tanto, un nuevo insecto se acercó al espadachín, quien no hizo más que desaparecer de pronto, como si se hubiese desconectado del juego. Sin embargo, aquello no era posible, por lo que la respuesta a lo sucedido no era otra cosa que una de las skill pasivas del albino: Ocultación. Aquella skill le era muy útil, ya que le hacía desaparecer tanto del mapa como de la visión de sus enemigos o demás players; sus compañeros, por otro lado, podrían ubicarle al menos en el mapa gracias a que estaban en la misma party. El ya mencionado skill se había activado automáticamente gracias a que aquella era una situación en la cual lo necesitaba; por lo que, al haberse esfumado repentinamente, la abeja se había desconcertado un poco y comenzaba a buscar un nuevo objetivo, volando por el lado del ahora oculto espadachín. Éste, sonriendo levemente, giró sobre sí mismo al tiempo que elevaba su espada, y la colocaba en horizontal, llevándola desde atrás para así accionar un skill de corte con el cual atacaría a la desprevenida abeja.

Su espada trazó un arco de izquierda a derecha, siguiendo el movimiento del giro, para así atravesar limpiamente el cuerpo de la abeja, la cual no tardó en caer inerte al suelo para luego desaparecer en una explosión de cristales. Obviamente, el haber atacado había desactivado su habilidad de ocultación, pero era algo que tenía previsto y que no le perjudicaba prácticamente en nada. Observó entonces al muchacho de nombre Kirei, quien parecía haberse lanzado hacia el panal para atacar directamente el “nido”, pero había sido interceptado por uno de los tanto insectos que pululaban por el área. No obstante, procuró encargarse de la bestia antes de intentar avanzar nuevamente, por lo que el albino se dispuso a correr detrás de él para así brindarle su apoyo. No era por otra razón más que le supervivencia, ya que perder a uno de sus compañero significaba perder fuerza ofensiva, y eso no sería para nada bueno. Realmente, no quería que nadie muriese y se preocupaba bastante por el bien estar de aquel par, pero obviamente, jamás lo admitiría. Llegó a las espaldas del muchacho y le dejó saber que le ayudaría, elevando su voz mientras escudriñaba los alrededores con su furtiva mirada. - Nuestro objetivo no es acabar con el panal, procuremos conseguir los ítems necesarios e irnos. No creo que sea buena idea perder el tiempo atacando el panal, por lo que sería ideal que nos enfocáramos en atraer un par de insectos lejos de sus guaridas, matarlos, y volver a repetir dichas acciones; no terminaremos muy rápido, pero será mucho más seguro que atacar directamente el sitio donde está ubicado su “spawn”, o al menos eso creo yo, no sé que piensen ustedes. - Expresó con seriedad, intentando ir directo al punto que intentaba explicar. Para él, su idea era la más efectiva, pero las mentes humanas tendían a entrar en conflicto entre sí cuando dichas ideas no congeniaban. Por ende, quería ver si a sus compañeros se les ocurriría algo mejor, y en caso de que fuese un plan que llevase a resultados benéficos para todo el grupo, él participaría sin dudar. ¿Qué pasaría de ahora en adelante?


Número aleatorio (1,5) : 5

1: Aguijón de abeja.
2,3,4,5: Miel de abeja.

Off: Sorry si hay errores de tipeo, o si se ve un poco corto >_< tuve que cambiar de teclado y las teclas están bastante duras (tanto que estuve como una hora escribiendo esto ;___;)


Última edición por Sieghart el Miér Ene 16, 2013 8:32 am, editado 1 vez (Razón : Olvidé los dados again ;_;)
avatar
Sieghart
Player
Player

Apodo in Game : Ninguno de momento.
Nivel : 3
Mensajes : 38
Fecha de inscripción : 18/12/2012
Edad : 26

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

http://sieghartxx.deviantart.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Anise Tatlin el Miér Ene 16, 2013 10:57 am

Aquello se parecía a una película... Sí, a la pequeña no se le ocurría una descripción más acertada para aquello. Se movía con agilidad, cual bailarina buscando llamar la atención del público. Cada que sentía como el filo de su letal arma acababa con la vida de cualquier ser... no podía evitar que una suma complacencia se apoderara de sus actos. Podía sonar sádico, mas causar aquellas muertes le satisfacía notoriamente. No le gustaba que le replicasen ninguna de sus acciones, a fin de cuantas, bajo su extravagante punto de vista, el fin justificaba los medios. Si debía asesinar a un jugador para poder continuar hasta el final del juego... jamás lo lamentaría, estaba claro que habría sido por una situación crítica. Frunció el ceño, contemplando de nuevo como el albino presumía de sus habilidades... Sí, a los ojos de la pelicastaña, aquel muchacho estaba tratando de captar la admiración del resto del equipo. Se cruzó de brazos, mientras una mueca de desagrado se instalaba en sus labios. Se volvió hacia el pelinegro que había empezado a burlarse del nombre de su amada y difunta mascota.—Es un buen nombre, mucho mejor que el tuyo, mooo.—Dio un pisotón cargado de exasperación, detestaba cuando sentía que el mundo estaba en su contra...—¡Por encima la estúpida abeja tan solo dejó un aguijón! ¡Están todos contra mi!—Dio una vuelta sobre su propio eje... antes de estallar en una histérica carcajada, ¡era divertido! Sí, ella era la protagonista principal de aquella escena... ¡Los malos eran los seres que moraban en una colmena a resguardo! El ex-encapuchado era el personaje secundario, y el albino nada más ni nada menos que el barrendero... Sonrió con malicia, mientras esperaba a que sus compañeros propusieran una nueva estrategia de ataque.

Un suicida... ¡La dama en apuros! La castaña ladeó el rostro expectante, mientras contemplaba el frustrado ataque de uno de sus acompañantes... parecía que estaba buscando la muerte. Suspiró resignada, nunca encontraría un jugador obediente. Se rascó la mejilla unos instantes, indecisa sobre como actuar... Por el rabillo del ojo vio como el muchacho de cabellera blanquecina acudía a cubrirle las espaldas al pelinegro... Algo parecido a la molestia emergió en el pecho de la pequeña... ¡Se sentía olvidada! Con un exagerado grito de guerra se dispuso a unirse a ambos para discutir las estrategias... pero chocó contra algo recubierto de pelo, y terminó en el suelo. Se frotó la espalda unos momentos, recuperándose del aturdimiento... Y se encontró con la abeja más fea que había visto en toda su vida. No pudo evitar reírse mientras la señalaba.—¡Qué horror! ¿De verdad tu madre te acepta con esa cara de bruja?—Replicaba mientras se desternillaba de risa en el suelo... y de detrás de aquel horripilante ser, dos más emergieron, parecía que ahora eran ellas las que se burlaban. Se puso en pie de un salto, viéndose rodeada...—¡Largo de mi camino!—Estalló, no estaba dispuesta a dejar que aquel par de idiotas tomaran una decisión sin su consentimiento. Una abeja se abalanzó hacia la niña, dispuesta a perforarla y terminar con aquella molestia socarrona de una vez por todas... Pero la castaña puso su espada por delante, haciendo que el animal fuera perforado hasta el fondo, haciendo que el filo de su espada emergiera por el otro lado. Los rostros de ambas criaturas estaban a tan solo unos centímetros. Una mueca se instaló en los labios de la chiquilla... ¡No había logrado asesinar a la alimaña a pesar de haberla perforado... ¡Lo peor era que no era capaz de retirar su espada del cuerpo ajeno.

Corrió en círculos agitando el arma, mientras era perseguida por las otras dos abejas... cuando vio que una ganaba terreno se volvió, y utilizando su espada como escudo, aquella bestia también fue perforada... mas no bastó para arrebatarle su vida. ¡Estaba acumulando bestias en su arma! Ahora sí que se estaba enfadando.—¡¿ME HABÉIS VISTO CARA DE PERCHERO ESTÚPIDAS ABEJAS DE PACOTILLA?!—Estampó el filo de su arma una y otra vez contra el suelo... hasta que ambos seres desaparecieron en una lluvia de cristales azules.—Idiotas...—Murmuró, había perdido unos cuantos puntos de vida, pero nada demasiado grave. Se mordió el labio inferior... y con una estocada, terminó con la última criatura que la acechaba... Era agotador, debía reconocerlo. Jadeando, regresó corriendo al lado de sus compañeros, con la fortuna de encontrar un flanco al descubierto entre la barrera de abejas que se había formado a su alrededor.—¡La heroína ya ha llegado al escenario antes de la gran batalla? ¿Morir con cautela o por incautos? ¡¿Cuál será la mejor opción?!—Por fortuna, había llegado a tiempo para escuchar la proposición del albino... sonaba demasiado aburrida... las intenciones del otro muchacho eran bastante evidentes, terminar con la vida de la abeja reina... ¡Sonaba demasiado genial! ¡Quería su corona! Sus ojos se tornaron soñadores, y estuvo segura de que el peliblanco ya sabía cuales serían sus palabras.—¡Exterminemos lo que se ponga en nuestro camino y matemos a la reina! ¡REVOLUCIÓN!—Dijo alzando el puño en busca de apoyo moral... Para camelar al albino, se le ocurrió comentar.—Matar a la reina te dará una recompensa... ¡No puedes desperdiciar esa oportunidad!


Número aleatorio (1,5) : 4

Número aleatorio (1,5) : 4

Número aleatorio (1,5) : 5

1: Aguijón de abeja.
2,3,4,5: Miel de abeja.

Off: Sería bueno si en el siguiente post, Kirei hace recuento de cuantos aguijones o mieles tenemos ^.^


avatar
Anise Tatlin
Coder
Coder

Apodo in Game : Demi
Nivel : 5
Mensajes : 42
Fecha de inscripción : 19/12/2012

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Kirei el Dom Ene 20, 2013 3:41 pm

El zumbido ya había pasado de insoportable a enloquecedor, por un momento pensó que habría aceptado mil veces más enfrentarse hasta con el mismo cancerbero antes de con un montón de abejas gigantes. Se había detenido por un momento, dado que estaba rodeado. La skill estaba preparada pero evitaba mirar a un solo objetivo por demasiado tiempo para no activarla. Debía continuar avanzando, no había llegado hasta allí para retirarse con lo justo y lo necesario. El joven albino apareció a su lado de la nada, por lo que la atención de los hostiles se había dividido entre ambos. Le dio la sensación de que tal vez él hubiese sido una especie de ninja en la vida real, por la manera en la que había logrado infiltrarse sin causar tanto alboroto. Escuchó atentamente su proposición, tras lo cual una de las abejas por fin se digno a atacar; lanzándose de lleno a Kirei. Debido a que ya la estaba esperando, tan sólo se movió a un lado y la cortó con el filo de su espada antes de que llegase a estrellarse contra el suelo.
- Somos tres, podemos encargarnos de la reina sin problemas. - Expresó lo más alto que pudo mientras recargaba su skill en espera de otro atacante, de rodilla en el suelo. Varias explosiones de cristales lo iluminaron el lugar, y a unos pasos se encontraba la chica culpable de todas y cada una de ellas. No obstante, parecía haber sufrido un ligero daño, pero se las arregló para llegar junto a ellos a tiempo para brindar su opinión. Ya familiarizado con su carácter hiperactivo no le fue una sorpresa escuchar que también quería completar la misión sin dejar ningún cabo suelto.
Kirei sonrió ligeramente levantándose de su lugar, lanzando un golpe en diagonal con la hoja de su espada al aire; y un tanto más allá a un atacante. Se dispuso a tomar carrera una vez más antes de que las cosas empeorasen. - Si no quieres correr riesgo, entonces trata de atraer su atención mientras alcanzo el panal. - alcanzó a musitar antes de que sus impulsos lo propulsaran nuevamente a través del campo minado de enemigos. Por mucho que desease evitarlos a todos, eso sólo lo llevaría a terminar completamente rodeado. Y no tenía intenciones de llevarse ninguna cantidad de daño, con lo mucho que detestaba las picaduras. A unos escasos metros de sus compañeros, una pared de tres abejas se levantó ante él, alineadas como si lo hubiesen estado esperando desde un principio. Soltando una leve exclamación de “tsk”, apretó ligeramente más la empuñadura de su espada y la balanceó en un semicírculo. Tal vez así lograría matar tres pájaros de un tiro, mas no fue este el resultado. Únicamente una de ellas fue cortada a la mitad por el golpe, las otras dos solamente fueron meramente aturdidas mientras salían disparadas a un costado, describiendo un vuelo en espiral a su paso. Al menos están fuera de mi camino. Pensó el joven de la capucha al mismo tiempo que se atrevía a dar unos cuantos pasos más hacia la colmena.
Ya se encontraba tan cerca, casi podía escuchar como las guardianas se desesperaban al ver que sus esfuerzos por proteger a la reina eran inútiles. Sí, inútiles pero molestos. Una nueva cortina de insectos se cernía frente a él sin dejarle lugar por donde escabullirse. Retrocedió un poco, gustoso de tener refuerzo en quienes contar si daba algún paso en falso. Era realmente irritante estar tan próximo de su objetivo y que estas cosas no parasen de salir de la nada.

Número aleatorio (1,5) : 3
Número aleatorio (1,5) : 1
Número aleatorio (1,5) : 5

1: Aguijón de abeja.
2,3,4,5: Miel de abeja.


P.D: Sin contar mi post actual serían (1) de Sieghart y (3) de Demi.


Keep quiet no longer
We'll sing through the day, of the lives that we've lost, and the lives we've reclaimed.
'BY JOSSIEASLEY ©️'

avatar
Kirei
Beast Tamer
Beast Tamer

Apodo in Game : Kirei
Nivel : 11
Mensajes : 113
Fecha de inscripción : 01/12/2012
Edad : 22

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Sieghart el Mar Ene 22, 2013 6:04 am

¿Por qué siempre tenía que encontrarse con gente impulsiva y precoz? Aún le faltaba encontrar a alguien que no quisiese ser el héroe de la historia o que no tuviese problemas mentales; y eso incluía a sus compañeros actuales, quienes parecían estar obstinados en encarar el panal y acabar con la abeja reina. ¿Tanto costaba jugar a lo seguro? Bueno, que más daba, eran sus vidas y podían hacer con ellas lo que quisieran; aunque por su parte, el albino no tenía intención alguna de morir por culpa de algún acto impulsivo por parte de sus compañeros, por lo que actuaría a su manera y dejaría que aquel par hiciesen lo que más deseasen. Se limitó a suspirar resignado, ubicando un par de abejas, y, aprovechando que se habían concentrado en el de cabellos marrones que avanzaba contra el panal, el albino se abalanzó hacia ellas por detrás mientras elevaba su espada y la colocaba hacia la izquierda, por delante de su cuerpo. Tras ubicarse detrás de las abejas, quienes no tardaron en girar al reconocer a un enemigo en las cercanías, se apoyó en su pie diestro y lo usó como eje de rotación para así golpear con el izquierdo el suelo, girando hacia la derecha y acompañando dicho giro con su espada al tiempo que activaba un skill de corte horizontal. Las dos abejas recibieron el corte sin poder hacer mucho al respecto, dado a que no poseían mucha armadura, refiriéndonos al stat y no a los aditamentos de vestimenta, y tampoco eran muy fuertes debido a su bajo nivel, por lo que encargarse de ellas, como ya lo habían demostrado todos los allí presente, no era tan difícil. ¿Pero, y si eran varias y rodeándoles? Eso cambiaría un poco las cosas, sin contar que la reina de seguro era inmensamente más fuerte que los soldados, y por esa misma razón prefería pasar de atacar el panal.

Sin embargo, no era tan frío y obstinado como para dejar a sus compañeros por su cuenta, por lo que al menos se encargaría de que las abejas que pululaban los alrededores no se uniesen a las que combatirían con el dúo, lo cual les daría un poco más de ventaja en la situación. Sin perder el tiempo, el albino corrió en dirección a una abeja solitaria, quien se dirigía hacia donde sus compañeras para defender la colmena, pero no llegó a realizarlo dado a que una espada le atravesó desde atrás, perteneciente obviamente al de cabellos blanquecinos. Se limitó a mantenerse cerca del dúo, a unos cuantos pasos por detrás para así cubrir la retaguardia, y esperó a ver como resultaría aquello.


Off: Sorry de nuevo por el post corto, este teclado es horrendo ;___;
PD: Kirei, si estabas contando las mieles, yo tenía dos, no una D:

Número aleatorio (1,5) : 3
Número aleatorio (1,5) : 1
Número aleatorio (1,5) : 3

1: Aguijón de abeja.
2,3,4,5: Miel de abeja.
avatar
Sieghart
Player
Player

Apodo in Game : Ninguno de momento.
Nivel : 3
Mensajes : 38
Fecha de inscripción : 18/12/2012
Edad : 26

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

http://sieghartxx.deviantart.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Anise Tatlin el Miér Ene 23, 2013 2:06 pm

En total: Miel 9/10 ; Aguijones: 4

¡Todo estaba saliendo como lo tenía planeado! Quizás no fuera Especialmente inteligente atacar la colmena, pero no podía dejar que su orgullo de ser superior se viera amedrentado por no poder encargarse de una patética reina. Apretó el puño derecho con fuerza, mientras unas ligeras carcajadas se escapaban de sus labios... ¡No estaba dispuesta a perder! Cuando contempló como el llamado Kirei comenzaba a correr, en un avance un poco penoso bajo su punto de vista, directamente hacia el panal... ¡Un ataque desesperado! ¡Aquellos eran lo más divertidos! Con una pequeña risilla, entendió que debía mantenerse unos pasos por detrás del pelinegro... por lo menos en aquellos instantes. Dicho y hecho, sus pasos se unieron a aquellos que ya resonaban apurados entre la maleza. Con un grito, cargó energías en su espada, antes de adelantarse al muchacho que había planeado aquello... y terminar embistiendo contra dos abejas, de las cuales una desapareció en el instante y la otra se alejó aturdida.—¡Fuera de mi camino!—Exclamó a aquellas molestas criaturas... Siempre le habían parecido bonitas, pero estaba comenzando a forjarse una nueva y muy poco agradable imagen de ellas.—No importa cuantas sean o cuantas matemos... ¡No dejan de salir más!—Frenó un poco el ritmo, quedando de nuevo tras el pelinegro mientras ladeaba el rostro con cierta inocencia... No, aquellos animales eran muy difíciles de eliminar si estaban siendo guiadas por la corona.

Estaban tan cerca... y entonces una nueva capa de abejas apareció ante ambos jóvenes... La pelicastaña lanzó una maldición en voz baja, estaban tan próximos a su meta... Y ahí fue, cuando por el rabillo del ojo, vio que contra todo pronóstico, dos abejas se acercaban por detrás al peliblanco... Pestañeó unos momentos, el albino estaba demasiado ocupado con las abejas de los alrededores como para ver venir las otras... Se mordió el labio inferior antes de decir.—Cuídame el sitio, ex-encapuchado-kun. El lindo lobito necesita ayuda aunque no lo sepa.~ —Poniendo la espada por delante, emprendió una carrera desesperada, y antes de que los aguijones de las abejas se pusieran en posición para pinchar, saltó realizando una cinta que las partió a ambas por la mitad.—No me des las gracias, siempre he pensado que hay que cuidar la fauna en peligro de extinción.—Comentó con aquella ironía propia de la pequeña. De nuevo, regresó a donde estaba el pelinegro, satisfecha consigo misma por haber exterminado a tres más de aquellas criaturas. Con una sonrisa de oreja a oreja exclamó.—¡Esta columna de abejas no nos impedirá pasar! ¡Adelante!—Y se lanzó hacia ellas, con una expresión que detonaba el poco respeto que le tenía a esos animales... Si al menos fueran más inteligentes. Pero no todo salió como pensaba... Exactamente, cuando creía que había logrado superar la pared de abejas... una de ellas le picó en la espalda, y luego otra la embistió, haciendo que saliera volando... directamente hacia el panal. Por acto reflejó, sacudió las manso en el aire... y el filo de su espada cortó el rabo que mantenía la colmena unida a una rama... haciendo que cayera junto a ella al suelo. De inmediato, ésta se rompió y desapareció, haciendo que quedaran al descubierto la reina y varios de su ejércitos.—Como duele...—Dijo la infante cuando se logró incorporar para quedar sentada en el pasto, su vida rozaba el amarillo.


Número aleatorio (1,5) : 4

Número aleatorio (1,5) : 2

Número aleatorio (1,5) : 1

1: Aguijón de abeja.
2,3,4,5: Miel de abeja.

Off: ¿Vamos a querer que la misión sea corregida por el nuevo o el viejo método asdsaD?


avatar
Anise Tatlin
Coder
Coder

Apodo in Game : Demi
Nivel : 5
Mensajes : 42
Fecha de inscripción : 19/12/2012

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Kirei el Vie Ene 25, 2013 4:20 pm

Los patrones de movimiento variar cada vez que un nuevo grupo de insectos se abalanzaba contra ellos. Por mucho que intentase usar alguna abertura para pasar a través de ella, sabía que eso requeriría acabar con al menos una de las abejas. Claro, poner a dormir una y recibir las picaduras del resto de sus amigas. Por separado no eran gran cosa, pero si se reunían en paredes como la que se encontraba frente a ellos tenían a su disposición una buena cantidad de aguijones. Esquivarlos todos no era posible, al menos dos o tres terminarían incrustados en sus cuerpos. Digamos que el resultado final no sería material para un ataúd abierto, en caso de que sus cuerpos perdurasen allí, claro. Aunque lo más probable sería que se dispersasen en cristales como esos seres, idénticos a los que cruzaban frente a los ojos de Kirei. - ¿Mmh? - exclamó dándose cuenta en el mismo momento que escuchaba un grito agudo que Demi se encontraba a sus espaldas. Tsk... debería haber aprovechado la distracción para buscar otro camino. Pensó a sus adentros, ahora no había forma de que les quitasen los ojos de encima. El único que se encontraba fuera del radar del enjambre era Sieghart, quien se había negado a contribuir a la causa. En este mundo, cualquier cosa por muy minúscula que fuese: una daga, una poción, inclusive un trozo de pan. Cualquier objeto podía ayudarte a seguir con vida un día más, por lo que no era momento de retroceder ante un insecto. ¿Qué excusa pondría cuando tuviese que irse contra un jefe? Esto era apenas un pre-pre-calentamiento para los monstruos que encontrarían en el futuro.
Una de las hostiles se abalanzó sobre Kirei, del mismo modo sistemático que habían hecho sus iguales caídas hace unos minutos. El muchacho sólo se limitó a moverse ligeramente a llevar su espada empuñada en su mano derecha hacia el lado opuesto, esperando el momento para desplegar el golpe y cortarla a la mitad. No obstante, su forma de ataque había cambiado, otras dos abejas se dirigieron hacia él dejando intervalos de dos segundos segundos entre ellas. Maldición.
Conocía el dolor que se siente con la picadura de esas criaturas, y sin lugar a dudas no deseaba experimentar algo así en su versión extra-grande. Tal vez por ese rechazo sus reflejos se agudizaron, moviéndose un poco a la izquierda para cercenar la cabeza de la primera, impulsando la hoja rápidamente para cortarle las alas a la segunda. A esas alturas ya no tenía tiempo para realizar lo mismo con la última, por lo que sólo irguió la punta de su espada en su dirección, dejando que el insecto se enterrase por su propia fuerza en el filo y bajase todo el camino hasta la empuñadura. A pesar de haberse esforzado tanto, la mitad superior del cuerpo de la abeja se desprendió de la inferior, la cual siguió su rumbo junto con aguijón directamente al pecho de Kirei. - ¡Argh...! - Pronunció mientras se lo quitaba de su piel sintiendo una horrible pero tolerable punzada en ese lugar, con su barra de vitalidad bajando un décimo. Volvió a su posición de combate viendo que muchos más aguijones aguardaban su turno para intentar matarlo. - ¡Me vendría bien un poco de ayuda! - expresó un tanto molesto por tener que encargarse por sí sólo del enjambre, sin embargo su compañera hiperactiva pronto hizo su aparición. Como siempre, pensar una estrategia no era una opción para ella, simplemente se abalanzó dentro de la pared de abejas que pronto se convirtió en un círculo que la encerraba.
Pensó en entrar a sacarla de allí, aunque ella logró hacerlo por su cuenta. No como él habría esperado claro, sino que volando directamente al panal, derribandolo por un golpe de suerte.
- Increible... - dijo en un tono algo divertido mientras rodeaba al círculo de abejas directo a la pequeña antes de que la pared se lo impidiese. - ¿Estás bi...? - alcanzo a pronunciar antes de quedar estupefacto por la gigantezca figura de la reina que tanto buscaban. Era al menos seis veces más grande que una normal, y para completar el espectáculo se habían levantado dos miembros de la “guardia real” a sus costados, con aguijones el doble de largo y de apariencia más amenazante que el resto. Ante la aparición de su majestad y sus vasallos, la pequeña yacía frente a ellos con su barra de vitalidad cercana a la mitad. No soportaría un tri-ataque como ese, moriría antes de saber que había pasado. Kirei empuño su espada con ambas manos y gritó sin siquiera voltearse. - ¡SIEGHART! - No podría con los tres al mismo tiempo, sólo lograría que tuvieran un festín con dos jugadores en vez de uno, además el albino no dejaría que su amiga muriese en esas condiciones. Saltó con su espada por encima de sí cortando el aire todo el camino hasta la cima de la cabeza de la reina, evitando así que se abalanzase a devorar a la castaña. A pesar de que había usado toda su fuerza en ese ataque, sólo había enterrado la hoja hasta poco más de la mitad de su cabeza. Debía tener una cantidad de resistencia mucho mayor a sus súbditos ya que sobrevivió el golpe con su barra de vida en amarillo, casi rozando el rojo. Una de las abejas-soldado acudió al rescate de su reina y clavó su aguijón en el hombro de Kirei, arrojándolo a un lado y provocando que perdiese el conocimiento durante unos segundos tras azotar su nuca contra el suelo, su barra de vida a poco menos de la mitad.

Número aleatorio (1,5) : 4
Número aleatorio (1,5) : 3
Número aleatorio (1,5) : 4

1: Aguijón de abeja.
2,3,4,5: Miel de abeja.

P.D: Mmh, yo ya me sumé los post de esta misión o.o Pero como ustedes quieran, si bajo de nivel será su culpa (? okno


Keep quiet no longer
We'll sing through the day, of the lives that we've lost, and the lives we've reclaimed.
'BY JOSSIEASLEY ©️'

avatar
Kirei
Beast Tamer
Beast Tamer

Apodo in Game : Kirei
Nivel : 11
Mensajes : 113
Fecha de inscripción : 01/12/2012
Edad : 22

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Sieghart el Dom Ene 27, 2013 7:03 am

Off: Disculpen la tardanza.

El dúo de cabellera castaña parecían estar lidiando con las abejas sin mucha dificultad de momento, por lo que el albino pudo concentrarse en limpiar el área circundante a los mencionados, eliminando a las abejas que intentaban reagruparse con las que defendían el panal. No era mucha ayuda, pero era mejor que nada, ya que un ataque por la espalda contra aquel dúo solo disminuiría la probabilidad de éxito, por lo que impedir que las abejas los emboscasen era mucho mejor que quedarse viendo como lo hacían. Sin embargo, al estar pendiente de Anise y Kirei, no pudo percatarse del zumbido que se acercaba rápidamente hacia sus espaldas, y para cuando lo hizo ya había sido muy tarde y la pequeña de castaña cabellera le había salvado el pellejo. Al parecer, un par de abejas habrían perforado su espalda si la chiquilla no le hubiese ayudado. Escuchó las arrogantes e infantiles palabras de la misma, acerca de que no debía agradecerle ni nada por el estilo, y suspiró mientras formaba una expresión facial un tanto disgustada y complicada, ya que, aunque no quisiese, tenía que darle un poco de gratitud a quien había salvado su vida, seguramente. - Gracias... - Musitó sin muchos ánimos, ya que no le agradaba la idea de agradecer a la joven, pero lo había hecho de igual manera ya que no era tan orgulloso como para dejar de lado el hecho de que habría salido muy herido, o peor, si la joven no hubiese acudido a su ayuda; además, era educado y sabía cuando agradecer, y cuando no. Observó entonces como la joven volvió a tomar su posición cerca del panal... Aunque siguió de largo y se encargó de derribarlo, convocando así a la abeja reina y a su escolta “real”. La voz de Kirei resonó en el bosque, aclamando el nombre del albino con un tono autoritario y ferviente, lo cual dejaba en claro lo mucho que necesitarían su ayuda. Después de todo, una espada más les serviría, al menos un poco.

Se abrió paso entre las abejas restantes con pocos espadazos, pero usando skills que abarcasen en lo más posible las inmediaciones para así intentar golpear varias con cada movimiento de su acero; sin embargo, aquello era menos productivo que lanzar golpes certeros, ya que no acababan completamente con el HP de los monstruos. No obstante, su intención era la de abrirse camino con mayor rapidez, no la de seguir cazando minions sin importancia. Llegó entonces a donde el dúo, uniéndoseles en la batalla que el muchacho, Kirei, había comenzado al atacar a la reina para así defender a la chiquilla; y, aprovechando la ofensiva de su compañero, Sieghart elevó su espada y la sujetó con ambas manos, cargando un skill de golpe vertical y lanzándolo contra la cabeza de la abeja reina. Un golpe así, en la vida real, podría acabar con la vida de una persona dado a que cargaba con el peso de ambos brazos y el poder que le brindaba la inercia de la caída, al ser un golpe descendente; pero, en el mundo de SAO, donde la fuerza era regida por atributos bastante alejados de la realidad, aquel corte no sería capaz siquiera de noquear al mini-boss al cual se enfrentaban. Su espada no había logrado hacer mucho daño, por lo que se retiró dando un par de pasos hacia atrás, analizando un poco la situación desde una distancia prudente; aunque claro, no estaba tan lejos como para abandonar a sus compañeros, y podría ser atacado con facilidad por la abeja si esta se movía ligeramente hacia delante. Recordó entonces la “profesión” de la pequeña, y no dudó siquiera un instante en dirigirle la palabra. - ¿Conoce de algo que nos ayude en esta situación, Coder-chan? - Preguntó con una voz algo arrogante y gélida, típica de él, intentando que la joven respondiese a ello con alguna idea acerca de cómo vencer a aquella criatura. Una debilidad, un objeto, cualquier cosa que pudiese ayudarles a vencer, porque estaba más que claro que solo golpearla no sería muy efectivo.


Off: Lo mismo que Kirei, como ustedes quieran. Yo no recuerdo si sumé o no los post de esta misión x_x (tal vez uno dos, pero al menos se que no sumé más de eso, si es que lo hice D: Luego tendré que hacer un recuento xD)

Número aleatorio (1,5) : 1
Número aleatorio (1,5) : 5
Número aleatorio (1,5) : 3

1: Aguijón de abeja.
2,3,4,5: Miel de abeja.


Última edición por Sieghart el Dom Ene 27, 2013 7:03 am, editado 1 vez (Razón : Un color salió en verde... wtf D':)
avatar
Sieghart
Player
Player

Apodo in Game : Ninguno de momento.
Nivel : 3
Mensajes : 38
Fecha de inscripción : 18/12/2012
Edad : 26

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

http://sieghartxx.deviantart.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Anise Tatlin el Sáb Feb 02, 2013 4:53 am

Miel: 16 / Aguijones: 6

Había sido un golpe de suerte... que le había salido muy caro a la pelicastaña. La mitad de su vida se había esfumado sin darse apenas cuenta, y ahora le tocaba sufrir las consecuencias de sus alocadas acciones... Aunque claro estaba, jamás admitiría sus errores ante aquellos dos muchachos que constituían su equipo en aquella misión. Se rascó tras la nuca mientras permanecía sentada en el pasto, buscando recuperar parte de su cordura y orientación, pues apenas podía recordar como había llegado a terminar allí tirada.

Cuando estaba intentando incorporarse, notó como la abeja reina se abalanzaba sobre ella... mas por un instante, pudo contemplar como el que joven que había estado anteriormente encapuchado lograba defender a la infante gracias a una estocada directa a la cabeza enemiga... En aquel momento vio como el albino regresaba en su ayuda, era un lobo no tan solitario como quería hacer creer. Una sonrisa lasciva se posó en sus labios mientras se sacudía los ropajes y escuchaba el interrogante de su acompañante peliblanco. Ladeó el rostro y se meció sobre los talones hacia delante y hacia atrás durante unos segundos, buscando en su memoria la información referente a aquella misión.—¿El gran lobo necesita mi ayuda? ¡Qué adorable! No eres más que un perrito adorable.♥

Está muy encubierta... Parece que solo tiene una barra de vida, pero en realidad cuando termina esa aparece la otra. Si os clava su aguijón estáis muertos, y emite una substancia que puede lanzar y corroe todo lo que toca, haciendo que se desintegre en cientos de cristalitos azules muy bonitos.—Comentó con una pequeña carcajada, ignorando la tensa situación, estaba convencida en que todo terminaría saliendo bien... Estaban cansados, estaban cerca de la muerte, pero seguían estando en pie, lo que era una muy buena señal de que nada estaba perdido del todo.

Algo efímero pasó por su memoria... ¡Debía contarlo antes de que fuera demasiado tarde! Pero no llegó a tiempo... La reina clavó su aguijón en uno de sus centinelas reales, el cual al cabo de un minuto se desvaneció... y la vida de su majestad aumentó levemente, haciendo que saliera por unos centímetros del amarillo. Se rascó tras la nunca, había sido demasiado torpe al omitir aquel dato.—¡Hay qué matar al otro centinela! ¡Puede recuperar vida absorbiendo la de sus guardias!—Dicho y hecho, recogió su espada del pasto, cargando un ataque perpendicular y haciendo una estocada en dirección a la última protectora de la reina.

No importaban las otras abejas, solo aquellas dos restantes.—¡Os he dicho que no os debéis meter en medio!—Clavó con brutalidad su espada en el cuerpo del insecto, haciendo que su vida redujera drásticamente, hasta llevar a la muerte a la criatura. Se pasó el antebrazo por la frente, sonriendo de oreja a oreja.—¡Tenemos cita con su majestad os guste o no!—Regresó al lado de sus compañeros, sin dirigirles apenas una breve mirada con un comentario cargado con cierta sorna y diversión.—¡Seamos rápidos! ¡Debo acostarme antes de las doce o mañana no estaré radiante ni con energías de hacer otra misión!—Comentó con optimismo, esperando que sus compañeros apoyasen la idea...

Mas hasta que lo hicieran, decidió medir sus fuerzas con las de la reina en un ataque que podría tacharse como desesperado.—Es bien sabido que una reina no es nada sin su séquito.—Murmuró con cierto y buscado retintín, corriendo hacia la bestia con la espada por delante, concentrando toda aquella fuerza que había depositado en sus stats en un único ataque. Su majestad no se mantuvo a la espera, trató de alzar el vuelo, mas la pequeña agarró su aguijón con cuidado de no clavárselo. La abeja lanzó aquella sustancia que la caracterizaba, mas Anise utilizando el propio aguijón como soporte, dio un salto antes de que el veneno le diera en las piernas. Con una pequeña risa de cómplice, como si estuviera cometiendo una travesura, clavó su arma ya cargada en el vientre de su enemiga, haciendo que ésta rugiera con fiereza. La primera barra de vida volvió a descender hasta el rojo, mas el animal sacudió su enorme cuerpo e hizo que la niña cayera de nuevo al suelo, haciendo que su vida llegara definitivamente al amarillo.—¡Ataquemos con más fiereza!


Número aleatorio (1,5) : 5

1: Aguijón de abeja.
2,3,4,5: Miel de abeja.


Off: Yo también conté unos cuantos dasdas Propongo que la corrijamos por el método antiguo sdasd


avatar
Anise Tatlin
Coder
Coder

Apodo in Game : Demi
Nivel : 5
Mensajes : 42
Fecha de inscripción : 19/12/2012

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Kirei el Mar Feb 05, 2013 3:32 am

Kirei se incorporó rápidamente, aunque todavía aturdido y con un fuerte dolor de cabeza. La capucha de la capa se había levantado durante el impacto, y su hombro todavía ardía por la punzada de la abeja. Algo mareado, se reincorporó con su espada en mano. A medida que escuchaba la explicación de Demi, mantenía la hoja blandida frente a él; con un ojo en la reina y otro su propia barra de vitalidad. Extrañamente ninguno de los dos se estaba moviendo, a pesar de que dos tercios del grupo se encontraban ya medio camino hacia la muerte. - ¿Por qué no nos atacan? - preguntó intrigado, mas su respuesta llegó pronto al ver el sádico acto de canibalismo. Su reacción inmediata había sido arrastrar su pie izquierdo unos centímetros por detrás de él, listo para propulsarse hacia la reina. Vio como la pequeña se encargaba del centinela y, de una manera que parecía sacada de un manga, le quitaba una gran porción de puntos vitales al gigantesco insecto.
El castaño vio que el jefe final de su misión empezaba a intentar levantar vuelo una vez más, dándoles las espaldas. Posiblemente para alejarse de la zona de peligro y dejar que sus vasallos hicieran el resto del trabajo. - ¡A dónde crees que vas! - exclamó cargando toda su energía en la suela de sus zapatos, saltando con toda sus fuerzas para interceptar el ascenso de la bestia. Se había quedado unos cuantos centímetros lejos de la espalda del monstruo, por lo que hundió la hoja de su espada dentro del abdomen de la abeja. Colgando por unos segundos de la empuñadura de su arma, balanceó su propio para lanzarse sobre la espalda de la criatura, la cual rápidamente empezó a elevarse más y más mientras se sacudía de un lado al otro. - ¡Quédate quieta! - Gruñó el muchacho perdiendo el equilibrio a medida que la distancia entre los dos y el suelo aumentaba. Enterró una vez más la hoja dentro del tórax de la abeja, sabiendo que una caída libre desde esa altura sin dudas lo mataría. La reina chillaba de dolor y lanzaba esa sustancia de la que la pequeña había hablado en todas direcciones, en un intento inútil de sacárselo de encima.
- Lo siento, Su Majestad. - exclamó apoyando su peso sobre su Espada de Inicio para incorporarse, como si estuviese montando al insecto. - ¡Habrá que hacer un aterrizaje de emergencia! - Dijo liberándola de la hoja al mismo tiempo que cargaba un Skill, realizando un corte a ambas alas de la reina, lanzando esta un alarido; mezcla de ira y suplicio.
El resultado fue inmediato, tanto el domador como la bestia empezaron a descender en picada al suelo. - ¡Tsk...! - Ese aterrizaje se llevaría una buena parte de la vida de la reina, que ya se encontraba en su segunda barra, aunque también le costaría bastante a él. Esperó a estar a unos diez metros del suelo para saltar de su lomo, sintiendo el impacto que hizo temblar al suelo detrás de él. Cayó tambaleándose un poco, teniendo que poner su rodilla de cara al suelo para ajustar su centro de gravedad. Se reincorporó frente a sus compañeros, estando seguro de que había acabado el trabajo. - Ya está muerta. ¿Ahora qué? - preguntó con naturalidad, llevando su arma a la funda detrás de su espalda.
Justo cuando la punta empezaba a deslizarse en su interior, un chillido desgarrador le llegó por detrás. Se volteó rápidamente hacia la nube de tierra y polvo que marcaba el lugar donde debería estar la tumba de Su Majestad. - Tienes que estar bromeando... - Pero no era ningún chiste, al menos no uno de buen gusto. Con la cabeza casi abierta por la mitad, las alas cortadas, el abdomen y el torso perforados tanto por Demi como por Kirei, tras haber recibido tanto castigo por el grupo; la reina seguía en pie.
A juzgar por la cantidad de daño que había soportado, su vida total debía rondar entre los 400 y los 500 puntos de vida. Afortunadamente, ya se encontraba en la zona roja una vez más. - ¿Por qué no se muere y ya? - Se quejó sacando su espada una vez más a su costado.
Antes de que sus compañeros pudiesen reaccionar, el castaño ya había sido cegado por la determinación. Dio un fuerte pisotón al suelo y emprendió a toda marcha a por la Reina. Esta, moribunda, se tambaleaba intentando fijar su diana en el jugador.
Toda la frustración, toda la ira que ese mundo virtual le causaba. Todo se concentró en un único golpe de su espada. No sintió el aleteo de las abejas circundantes. Tampoco el ácido de la reina quemando su hombro y parte de su oreja, sólo se concentró en darle el golpe de gracia.
Antes de que sus subditos pudiesen responder, su Majestad fue puesta a dormir. Así fuese por desconcierto, por miedo, o porque estaban programadas para eso; las demás abejas que podrían haber acabado tranquilamente con el moribundo jugador se alejaron del lugar. — Noblesse Oblige. — Musitó Kirei algo escaso de aliento, levantando la miel real del suelo.
La sumó al resto de las conseguidas, y soportando el dolor de sus heridas, emprendió el rumbo junto con sus compañeros hacia el alquimista.

Número aleatorio (1,5) : 4

PS: Olvidé el dado~


Última edición por Kirei el Mar Mayo 07, 2013 1:32 pm, editado 2 veces


Keep quiet no longer
We'll sing through the day, of the lives that we've lost, and the lives we've reclaimed.
'BY JOSSIEASLEY ©️'

avatar
Kirei
Beast Tamer
Beast Tamer

Apodo in Game : Kirei
Nivel : 11
Mensajes : 113
Fecha de inscripción : 01/12/2012
Edad : 22

Hoja de personaje
Stats:
Skills:
Inventario:

Volver arriba Ir abajo

Re: Miel de Abeja {Sieghart, Anise}

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.